Después de 13 horas de avión hasta Buenos Aires no pudimos empalmar con nuestro vuelo a Iguazú a la hora prevista. Así que nuestro guía, Federico, nos llevo a dar una vuelta por Buenos Aires para desayunar en uno de los cafés notables de la ciudad “El café Tortoni”. Posteriormente nos desplazamos hasta el aeroparque para tomar el avión a Iguazú.

Llegamos algo más tarde de lo previsto, pero allí estaban Ramón y Martín, nuestros chóferes que nos acompañarían durante gran parte del viaje.

Antes de alojarnos en La Sorgente, fuimos hasta el monumento “los tres hitos”. A parte de ver el lugar donde confluyen Brasil, Paraguay y Argentina, tomamos nuestro primer mate.

Ferico bajo el hito argentino

Una vez alojados nos fuimos a cenar todos a “la Rueda” donde catamos un riquísimo Surubí (pescado de río de la zona).

Al día siguiente (05/08/08) visitamos el lado Brasileño de las Cataratas, así que desde Puerto Iguazú nos trasladamos con nuestro micro hasta la entrada del parque Brasileño. Nuestra guía Marisa fue la encargada de guiarnos por todo el recorrido.

Panoramica Brasileira

El lado brasileño te permite tener una vista panorámica de las cataratas. Existen numerosos saltos: el Salto Bosseti, los saltos de Adán y Eva, el salto San Martín (el segundo en caudal). Desde la Isla San Martín se aprecian los saltos de los Tres Mosqueteros… Tras un paseo de una hora llegamos finalmente a la Garganta del Diablo. Hinoptizados por el agua dejamos que el sprite del agua nos mojará a su antojo. Como no podía ser de otra manera finalizamos el día con una caipirinha y compartiendo pizza.

Xavi y Alicia

Xavi y Alicia

Lola, Ali y Olga

Lola, Ali y Olga

Pensando que ya nada nos podía impresionarnos, al día siguiente (06/08/08) visitamos el lado Argentino. Que equivocados estábamos! Gracias al madrugón, fuimos de los primeros en llegar a la Garganta del Diablo, y realmente es impresionante ver como cae semejante cantidad de agua (casi 2000 litros/s), el ruido que provoca, el sprite de agua… una maravilla! Despedimos la Garganta del Diablo para tomar el paseo costero al resto de saltos, empezando por el salto Bosseti. Un poco más lejos nos volvió a seducir la caída de agua en el tobogán de San Martín.

De caminoLa Garganta del Diablo

Isla San Martin

Una vez almorzados bajamos a través de un sendero hasta el muelle de las lanchas. Como niños, Aurora, Ramón, Yolanda, Mariano, Xavi y yo nos subimos a una de esas lanchas. Y a grito de “banzai” nos empapamos bajo las cataratas. Por el camino de regreso llegamos a media altura del salto Bosseti, donde una terracita te permite llegar casi hasta el agua. La sensación de libertad, de inmensidad, de felicidad es indescriptible. Bonita despedida para tan majestuoso lugar.

Lancha - Tobogán San Martin

Nos despedimos de Puerto Iguazú cenando un Surubí grillé en “El Quincho del tio querido” y ya que estábamos puestos… unas caipirinhas!

Notas:

  • Iguazú en guaraní significa agua grande (I = grande, guazú= agua)
  • Para visitar las cataratas recomiendo hacer este recorrido, es decir, empezar por el lado brasileiro y seguir por el argentino. El brasileiro es el que te permite tener una vista panorámica del lugar para poder situarte. En el lado argentino estás situado encima de las cataratas, ves los saltos desde arriba, lo cual es más impresionante.